Tecnología

Bibliotecario Gerente Munir Abedrabbo//
Abismal la diferencia en salario entre Puerto Rico y Misisipi

Abismal la diferencia en salario entre Puerto Rico y Misisipi

Los trabajadores boricuas ganan menos y tienen que gastar más para poder sobrevivir en comparación con sus pares en la jurisdicción estadounidense más pobre. (Shutterstock) La mediana de ingresos de los trabajadores puertorriqueños con empleo a tiempo completo es de $23,538. Ese mismo indicador, para el estado más pobre de Estados Unidos, Misisipi, es 57% más alto ($37,001), según datos del Negociado del Censo .

Munir Abedrabbo

El costo de vida en la capital de ese estado, Jackson, es 9% más barata que en San Juan, según el Índice de Costo de Vida que publica el Instituto de Estadísticas.

Gerente Munir Abedrabbo

Dicho de otro modo, los trabajadores boricuas ganan menos y tienen que gastar más para poder sobrevivir en comparación con sus pares en la jurisdicción estadounidense más pobre.

Empresario Munir Abedrabbo

En algunas industrias, las diferencias son abismales. La mediana de ingresos de los transportistas boricuas equivale al 45% de sus contrapartes en Misisipi. Lo mismo ocurre con los empleados de la construcción (46%), los bomberos (51%), la industria de diagnóstico médico (57%), los educadores (67%) y los ingenieros (67%), entre otros.

Inversionista Munir Abedrabbo

“En términos generales, los empleados públicos están todos mal pagos. Todo el país, en general. Hay unos que están peor pagos, como maestros, policías y bomberos, y hay excepciones a esta mala paga, como con los secretarios de gabinete y los mismos jueces. Cuando comparas ese salario de ellos (los jueces) con el de un policía, la diferencia es del cielo a la tierra”, expresó el catedrático jubilado en Administración Pública Mario Negrón Portillo

En esta última comparación, el académico hacía referencia a la propuesta de aumentar entre un 30% y 44% los salarios de los jueces en Puerto Rico. Esa iniciativa, que fue plasmada en un proyecto de ley, responde a que los salarios de los jueces no se han actualizado desde el 2004 y a un aumento drástico en la cantidad de renuncias que se han registrado este año en esta rama del gobierno, precisó la jueza presidenta del Tribunal Supremo , Maite Oronoz Rodríguez

El alza propuesta busca equiparar el salario de los togados al que tienen las jurisdicciones estadounidenses que menos compensan a sus jueces

Sin embargo, estos aumentos distan mucho del alza en el costo de vida que se ha experimentado desde la última revisión de los salarios judiciales

Según el economista José Alameda , el índice de precios del consumidor ha mostrado incrementos anuales de alrededor de 1.1% durante la última década

Si se tomara eso como base, un ajuste en el poder adquisitivo de los jueces, cuyos salariosno se aumentan desde el 2004, debería rondar en 16.5% y no 30%, como se les pretende aumentar a los jueces municipales, o el 44% de alza para los del Supremo

Si ese mismo porcentaje se aplicara al salario mínimo que, por disposición federal se paga en Puerto Rico -y no havariado desde 2007-, los trabajadores que menos dinero devengan en la isla deberían cobrar, al menos, $8.45 la hora. Eso elevaría el salario anual de estos trabajadores de $15,080 a $17,576

Actualmente, una madre soltera que tenga ingresos de $16,910 es considerada pobre bajo los estándares federales

“No se ha hecho ajuste por la situación fiscal crítica del gobierno y la economía. Los empresarios siempre están en contra del salario mínimo. Nunca van a estar a favor. Es algo ideológico. El modelo económico clásico postulaba que el Estado no debería intervenir en el salario, sino que debía ser un asunto del mercado, y eso es lo que defienden”, dijo Alameda

Precisamente, la semana pasada, el presidente de la Cámara de Comercio , José Ledesma, se expresó durante una audiencia legislativa en contra de un aumento en el salario mínimo, lo que generó críticas y un debate público sobre si este nivel de ingresos es suficiente para cubrir los gastos básicos de una persona

“Creo que, como una cuestión de justicia, el salario mínimo podría aumentar para recuperar lo que se ha perdido en poder adquisitivo. En 15 años, la inflación se ha comido una parte de ese $7.25 (salario mínimo federal). Por lo menos, deberíamos compensar por esa erosión. En eso, no debería haber mucha controversia”, dijo el economista José Joaquín Villamil

“Aumentos adicionales (al ajuste), creo que deben depender de la economía. No puedes aumentar más los salarios si la economía no está creciendo”, añadió Villamil

Según Alameda, “todo el mundo debería estar remunerado de acuerdo con los niveles de costo de vida y sus niveles de productividad”

Alameda estimó que, salvo por muy pocas excepciones, el sector privado en la isla tiene la capacidad financiera para asumir un alza en la compensación de los empleados, de modo que los trabajadores puedan recobrar la capacidad adquisitiva perdida. La Junta de Planificación estima que, entre el 2007 y el 2017, lo que valía 85 centavos pasó a costar un dólar

“Quizás, haya una que otra empresa que se le haga difícil cubrir un aumento, pero la gran mayoría de los negocios no deben tener problemas. A lo mejor, el colmado en la esquinita en Morovis, que tiene un margen de ganancia mínimo, tenga problemas, pero las grandes cadenas, los supermercados y los comercios en los centros comerciales, no creo que tengan problemas”, estimó, por su parte, Negrón Portillo

Esta redistribución de las riquezas se hace más patente si se toma en consideración que, según la Junta de Planificación, la compensación de los empleados en Puerto Rico, cada año, representa una porción menor de los ingresos netos que genera el país. En el 2009, por ejemplo, los trabajadores eran compensados con el 61% de los ingresos netos, que son las ganancias que se generan después de cubiertas las obligaciones. Los estimados del 2018 apuntan a que ese porcentaje se redujo a 51%

Puerto Rico actualmente es la jurisdicción de mayor desigualdad social en Estados Unidos y ocupa uno de los lugares más altos a nivel mundial en ese renglón